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Protección para perros en seguridad: la ley Lorenzo

Grupo Editorial RedZoocial

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Protección para perros en seguridad: la ley Lorenzo
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En términos de bienestar animal, recientemente se ha dado un paso trascendental en Colombia con la aprobación de la denominada "Ley Lorenzo". Este logro legislativo busca proteger a los perros que trabajan en el sector de seguridad privada, quienes han sufrido durante años bajo condiciones que muchas veces rozan el maltrato. Este es un avance esperado por muchos defensores de derechos animales y responde a las necesidades urgentes de mejorar el trato hacia estos compañeros caninos.

Contexto de la Ley Lorenzo

El nombre de la ley es un homenaje a Lorenzo, un perro de servicio que, lamentablemente, fue víctima de serios abusos mientras cumplía con su trabajo. La situación de Lorenzo no es un caso aislado, sino parte de la dura realidad de miles de perros que son empleados diariamente en tareas de seguridad y vigilancia privada bajo condiciones que no siempre aseguran su bienestar.

Impulsada por la senadora Andrea Padilla, la "Ley Lorenzo" fue recientemente aprobada en el Congreso de la República. La propuesta fue ampliamente discutida y su aprobación ha sido calificada por muchos como un hito en la protección de animales que, como Lorenzo, desempeñan tareas críticas que hasta ahora no habían sido reguladas eficientemente.

Puntos clave de la ley

La "Ley Lorenzo" contiene varios puntos clave que redefinen las condiciones bajo las cuales los perros pueden ser utilizados en labores de seguridad privada:

Bienestar integral

Una de las disposiciones fundamentales de la ley es la obligación impuesta a las empresas de seguridad de introducir un plan de bienestar integral para los perros que tienen a su cargo. Este plan debe contemplar cuidados adecuados, alimentación balanceada y tiempos de descanso suficientes, asegurando que los animales no sean sobreexplotados.

Plan de retiro

La ley también establece un "plan de retiro" para los perros que dejan de prestar servicio debido a la edad o a problemas de salud. La vida de estos animales no debe concluir en un abandono, sino que debe contemplarse una transición digna hacia una vida retirada que respete sus necesidades emocionales y físicas.

Reducción de la edad de uso

Otro aspecto esencial que la ley aborda es la reducción de la edad de utilización de los perros en seguridad, disminuyendo de ocho a seis años el período durante el cual estos animales pueden ser empleados en estas actividades. Esta medida busca evitar el desgaste físico y psicológico excesivo que sufren muchos perros al prolongar demasiado su periodo de servicio.

Responsabilidad compartida

Una novedad significativa es el concepto de "responsabilidad compartida". Según la nueva ley, los contratantes de los servicios de seguridad privada donde se empleen perros también tendrán una responsabilidad directa sobre las condiciones en las que estos se encuentran. Esta disposición busca eliminar el vacío de responsabilidad, asegurando que tanto empresas de seguridad como contratantes colaboren para garantizar condiciones adecuadas para los perros.

Importancia de la ley

La aprobación de la ley fue celebrada como un avance esencial y progresivo. Aunque la senadora Padilla reconoce que el ideal sería la eliminación total del uso de perros en seguridad, entiende que es necesario avanzar de manera gradual y responsable en el bienestar animal.

La "Ley Lorenzo" representa una transformación en la manera en que se ha venido ignorando el uso de perros bajo condiciones inhumanas en la seguridad privada. Proporciona una estructura que obliga a las empresas y a los contratantes a tomar medidas proactivas para el cuidado de estos animales, demostrando que el maltrato sistemático ya no será ignorado ni tolerado por el gobierno colombiano.

Repercusiones y expectativas

Las expectativas con respecto a la implementación de esta ley son amplias. Entre los sectores más interesados se encuentran tanto las organizaciones defensoras de los derechos de los animales como las propias empresas de seguridad, que deberán ajustar sus prácticas para cumplir con las nuevas regulaciones. Se espera que la introducción de planes de bienestar y retiro no solo eleve los estándares de cuidado animal, sino que fomente una cultura empresarial más ética y responsable en el país.

Por otro lado, se generan nuevas oportunidades de cooperación e innovación en términos de recursos y metodologías de trabajo para las empresas de seguridad, que deberán desarrollar sistemas más integrales para el manejo de sus recursos caninos.

La "Ley Lorenzo" ofrece un reflejo de cómo la conciencia social respecto al trato animal está evolucionando en Colombia. Es un recordatorio de que, aunque se han dado pasos importantes, aún queda trabajo por hacer para asegurar que cada perro utilizado en labores de seguridad reciba el respeto y cuidado que merece.

Este momento histórico no solo marca un precedente importante en la legislación, sino que abre la puerta a futuras mejoras en las políticas de bienestar animal, integrando la ética a prácticas empresariales.

Con la entrada en vigor de la "Ley Lorenzo", se refuerza la noción de que los avances legislativos en materia de protección animal son posibles cuando incoamos hacia una sociedad más empática y respetuosa con todos los seres vivos.