Normas para mascotas en apartamentos
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Tener una mascota es una alegría que conlleva responsabilidad, especialmente en entornos compartidos como los apartamentos. Cumplir con las normativas de convivencia es esencial para asegurar la armonía entre vecinos y el bienestar de nuestros animales de compañía. A continuación, te presentamos seis prácticas que están prohibidas para las mascotas en apartamentos, según la ley de propiedad horizontal en Colombia y cómo su cumplimiento mejora la convivencia.
La importancia de la limpieza
Uno de los problemas más comunes en comunidades residenciales es la falta de limpieza relacionada con las mascotas. Es común escuchar quejas sobre excrementos de animales en zonas comunes como jardines o pasillos. Según la ley, los dueños deben recoger los desechos de sus animales y asegurarse de depositarlos en lugares adecuados. No hacerlo no solo es una infracción legal, sino que también repercute negativamente en el ambiente y la salud de todos los residentes.
Uso obligatorio de collar y correa
La ley estipula que todos los perros deben llevar un collar y correa cuando se encuentren en áreas comunes. Esto no solo previene accidentes, sino que también proporciona seguridad tanto al animal como a los demás residentes. Es una medida simple que, cuando se respeta, facilita una convivencia mucho más positiva en espacios compartidos.
Razas de manejo especial
En Colombia, ciertas razas de perros son consideradas de manejo especial debido a su potencial peligrosidad. Ejemplos de estas razas incluyen el Pit Bull Terrier, Rottweiler o Dóberman. Para estos animales, además de collar y correa, es obligatorio el uso de bozal en áreas comunes. Estas medidas son preventivas, garantizando que no se presenten incidentes desafortunados que puedan poner en riesgo a otros.
Entrenamiento responsable
El entrenamiento de una mascota debe ser positivo y nunca orientado a la agresión. La ley es contundente al prohibir cualquier tipo de entrenamiento que fomente la agresividad de los perros, como aquellos preparativos para peleas caninas. La responsabilidad recae sobre los propietarios para asegurar que sus mascotas no representen un peligro para otros.
Evitar la deambulación sin supervisión
Los apartamentos no permiten que las mascotas deambulen libremente y sin supervisión por zonas comunes. Esta regla evita conflictos, protege a los animales de posibles peligros y asegura que no molesten a otros residentes.
Prevención en la dispersión de basura
Otra medida poco respetada es la de evitar que las mascotas esparzan basura. Los residuos deben permanecer en sus bolsas hasta ser recogidos. Los dueños son responsables de que sus animales no rompan las bolsas, previniendo así focos de insalubridad y mal olor.
Cumplir con estas normativas no solo es respetar una ley, sino también fomentar una cultura de respeto y cuidado mutuo entre todos los habitantes del lugar. Garantizar una convivencia pacífica beneficia tanto a las personas como a las mascotas, asegurando un entorno seguro y limpio.
Por lo tanto, siendo un cuidador responsable, no solo proporcionas una mejor vida a tu mascota sino que también contribuyes a una comunidad más respetuosa y colaborativa.